Historia

En la Antigüedad se consideraba como mercado únicamente el lugar físico donde los compradores y vendedores se reunían para intercambiar bienes y servicios. Este tipo de mercado sigue existiendo hoy en día. Sin embargo, el concepto de mercado no se puede limitar a este único caso. Las nuevas tecnologías, su desarrollo y los nuevos productos han permitido que las compraventas se realicen sin la necesidad de que exista un lugar físico determinado. También que los productos o servicios que vayan a intercambiarse estén físicamente en ese lugar.

En este tipo de mercado, dependiendo de la bolsa en cuestión, se hacen intercambios de activos de naturaleza similar. Por ejemplo, en las bolsas de valores se realizan operaciones con títulos valores (acciones, bonos, títulos de deuda pública…). Pero también existen bolsas especializadas en otro tipo de activos. Las bolsas, según su reglamento, permiten que en distintos mercados bursátiles intervengan y hagan operaciones de cambio. Pueden realizarlas tanto personas, como empresas u organizaciones nacionales o extranjeras.

Qué es

La oferta y demanda de activos es la fuerza que determina los precios según los cuales se compra y se venden estos. Hay bolsas de distintos tipos en muchos lugares del mundo. Al estar comunicadas entre sí permiten la aparición de mercados bursátiles. Esto ocurre tanto a nivel nacional como internacional.

El mercado bursátil es la integración de todas aquellas instituciones, empresas o individuos que realizan transacciones de productos financieros. Entre ellos están la bolsa de valores, casas corredores de bolsa de valores, emisores, inversionistas e instituciones reguladores de las transacciones que se dan en la bolsa de valores. De este modo, un mercado bursátil cuenta con todos los elementos que se requiere para que sea llamado mercado. Estos son un local, como las oficinas o edificio de la bolsa de valores; demandantes, como los inversionistas o compradores; oferentes, los emisores o las casas de corredores de bolsa y una institución reguladora.

Cada uno de estos elementos se antoja esencial para poder llevar a cabo transacciones bursátiles. Una empresa o casa corredora de bolsa de valores representa la intermediación entre el demandante y el oferente. Se trata del enlace que permite las transacciones entre quienes desean adquirir acciones y quienes las venden. Un corredor de bolsa o stock bróker es una persona natural o jurídica legalmente capacitada para ejecutar actividades de compraventa de valores realizadas en la bolsa de valores a favor de terceros. Para desempeñarse como tal debe de cumplir ciertas obligaciones que dependan del país en el que se sitúe. Siempre que se quieran realizar transacciones en la bolsa de valores debe de hacerse por medio de un stock bróker.

 

 

 

Cómo se organiza

El mercado bursátil es considerado un mercado centralizado y regulado. Este mercado permite a las empresas financiar sus proyectos y actividades a través de la venta de diferentes activos o títulos. Igualmente, ofrece a los inversionistas posibilidades de inversión a través de la compra de estos. Ofrece grandes ventajas, como la posibilidad de que exista un mercado secundario en el cual se puedan intercambiar títulos valores o activos que han sido adquiridos por un inversionista. Estos deben ser previamente emitidos por alguna empresa o gobierno. El desempeño, evolución y tendencia del mercado bursátil se miden a través de índices que reflejan los movimientos que, por efectos de oferta y demanda o por factores externos, tienen los precios de los distintos activos o títulos que son intercambiados en las bolsas.

El Mercado Alternativo Bursátil (MAB)

Existe, además, el Mercado Alternativo Bursátil (MAB). Autorizado por el Gobierno español y supervisado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ofrece un sistema de contratación, liquidación, compensación y registro de operaciones que se realicen sobre acciones y otros valores de Instituciones de Inversión Colectiva, valores emitidos a entidades de reducida capitalización y otros valores que por sus características especiales se acojan a un régimen singularizado. Así, facilita a empresas pequeñas y medianas un acceso sencillo y eficiente al mercado de valores. Se trata de una plataforma diseñada para que las pequeñas empresas en expansión puedan beneficiarse de las ventajas del mercado.

Así, los costes y regulación del Mercado Alternativo Bursátil están adaptados a las características de estas empresas. En este mercado cotizan empresas muy diversas. Para poder formar parte de él las empresas deben poseer un modelo de negocio contrastado, ofrecer un crecimiento sostenible y atractivo para los inversores, con presencia o vocación internacional y tener algún grado de innovación. Los inversores también tienen en cuenta a las empresas que estén saneadas financieramente.

El MAB, a diferencia del Mercado Continuo, cuenta con una regulación creada especialmente para las SICAV, Empresas de Capital Riesgo y pymes en expansión. Fue creado a imagen del AIM británico, el Neuer Markt alemán o el Nouveau marché francés. Se constituyó oficialmente el 21 de febrero de 2006.

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